RESTAURACIÓN DE LA LOCOMOTORA DEUTZ DEL PUERTO DE ALMERÍA

No es habitual que nuestro patrimonio industrial, especialmente el ferroviario, se proteja tal y como le ha sucedido a la locomotora número 2 del puerto de Almería. Este vehículo se encontraba en un estado de deterioro importante por su exposición al ambiente marino y, tras varios meses de trabajos en las instalaciones de la empresa Mare Ingeniería, especializada en este tipo de restauraciones, se ha vuelto a colocar junto al recién remodelado edificio de la Autoridad Portuaria de Almería con un aspecto que parece recién salida de la fábrica alemana Deutz en Colonia. El resultado de este delicado proceso ha sido espectacular en todos los sentidos, tanto exteriormente como en la cabina de conducción y el motor, tal y como se puede apreciar en las fotografías que se acompañan.

Locomotora Deutz 9528 en el puerto de Almería. 04/03/2026. Foto Asafal

Cuando la Junta de Obras del Puerto decidió en 1929 adquirir dos locomotoras diésel para realizar los servicios en la vía marítima y así evitar la dependencia de la tracción que ofrecía la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces, este tipo de tecnología era una novedad en España por su reciente desarrollo, aunque tenía una probada ventaja en las maniobras con vagones frente a las locomotoras de vapor, especialmente por su economía y mantenimiento.

El proveedor elegido fue la prestigiosa firma alemana Motorenfabrik Deutz AG que tenía una amplia experiencia en la fabricación de motores diésel desde finales del siglo XIX (inicialmente con licencia MAN), aunque no fue hasta 1925 cuando se incorporó con éxito a una locomotora e inició el despegue de la producción de este tipo de vehículos. De hecho, la primera locomotora minera con motor diésel se construyó en 1927 y tenía el número de fábrica 7167, mientras que la almeriense el 9528, por lo que es una de las más antiguas de este tipo que se conservan en España. 

La mayoría de este material motor era de vía estrecha, aunque también salieron de la factoría con ejes en ancho internacional (1435 mm) y otros, como el ibérico (1668) en el caso de nuestra locomotora. Bajo diferentes nombres (Gasmotoren-Fabrik Deutz AG, Motorenfabrik DEUTZ AG y Klöckner-Humboldt-Deutz AG), la producción de este tipo de locomotoras diésel terminó en 1970, fundamentalmente porque la mayoría de los ferrocarriles privados e industriales ya habían completado su transición a la tracción diésel (Lokomotivfabriken in Deutschland. Jens Merte. 2002)

La restaurada locomotora pertenece al modelo PMV 230 R, de dos ejes, motor de 4 cilindros con una potencia de 110 CV y transmisión por falso eje y bielas. La velocidad máxima que podía desarrollar era de 25 km/h. Sus dimensiones son las siguientes: longitud entre topes 8000 mm y empate (distancia entre ejes), 2500 mm. El peso del vehículo es de 22 toneladas y, como hemos mencionado, en ancho ibérico. El cometido principal de estas unidades era realizar el movimiento de vagones en los cargaderos, estaciones, apartaderos industriales o en las vías de los puertos, como lo fue en el de Almería. 

La locomotora Deutz nº 8827 (1929) es del mismo modelo que la del puerto de Almería. Ransbach-Baumbach (Alemania) 29/08/1990. Foto: Joachim Lutz

El 30 de junio de 1930 se efectuó la recepción de las dos locomotoras por parte de la Junta de Obras del Puerto, donde se verificó su funcionamiento satisfactorio. Según el Diario de Almería, «Asistieron al acto el ingeniero jefe de Obras Públicas, don Angel Ochotorena; el ingeniero jefe de las Obras del Puerto, don Eusebio Elorrieta: el ingeniero jefe de Montes, en representación de la Hacienda Pública; el presidente interino de la Junta, don Francisco Rovira Torres; el secretario, don Rafael Valverde; el vocal interventor, señor Gay Padilla; el vocal y ex presidente, señor Sánchez Entrena; el ayudante de la División de Ferrocarriles don Hipólito López y el representante de la Casa constructora».

Cocherón donde se estacionaban las dos locomotoras y se realizaba su mantenimiento. Colección Domingo Fernández Mateos.

En la antigua calle Jaúl, próximo al mar y cercano al embarcadero de Alquife Mines, se levantó un edificio para guardar las máquinas y realizar las tareas de mantenimiento y reparación. Estuvieron prestando servicio hasta el año 1967 y la locomotora nº 1 fue desguazada, mientras que la nº 2 estuvo en una chatarrería de la localidad granadina de Armilla, donde fue recuperada en el año 1994 por la Autoridad Portuaria y colocada en un cupón de vía junto al edificio de este organismo público.

Hoy vuelve a lucir en todo su esplendor como testigo de la notable labor que desarrolló durante sus años de actividad y como elemento reivindicativo de la vuelta del tren al recinto portuario almeriense en el siglo XXI.

Texto: Antonio Aguilera

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