La vecina Región de Murcia ha sido el destino de un numeroso grupo de miembros de ASAFAL para realizar un itinerario por la sierra de Cartagena-La Unión y conocer de primera mano su rico legado minero y ferroviario.
La primera parada fue el museo minero de La Unión, antiguo Liceo de obreros, un edificio construido en 1901 por el arquitecto Pedro Cerdán y que fue concebido como un espacio para la educación y la cultura destinado a las personas con escasos recursos. Forma parte del conjunto de edificios regeneracionistas del municipio de principios del siglo XX y que, tras sucesivos usos a lo largo del tiempo, en el año 2016 fue totalmente restaurado y adecuado como museo de la minería.
El recorrido estuvo a cargo de una excelente guía del museo que fue explicando de una manera muy didáctica los diferentes aspectos de la historia minera de la sierra de Cartagena-La Unión a través de las dos grandes salas en las que se estructuran los cinco ámbitos (Línea del tiempo, la mina, geología, sociedad y minería a cielo abierto) y donde se muestran más de 300 objetos vinculados a la actividad minero-metalúrgica de los siglos XIX y XX y una gran colección de minerales.
Finalizada la visita, nos dirigimos hasta la estación de La Unión, del ferrocarril de ancho métrico Cartagena – Los Nietos. A lo largo de este agradable paseo, pudimos contemplar el monumental edificio de la Casa del Piñón, actual sede del ayuntamiento, así como el antiguo mercado público, de estilo modernista y actual sede del Festival Internacional del Cante de las Minas. Frente a este edifico se ubica la estación de Unión-Mercado (hoy, La Unión), desde donde subimos a un automotor diésel de la serie 2900 de un solo coche y fabricado por CAF entre los años 2010 y 2011. En este punto se produce el cruce del tren que procede de Los Nietos con destino a Cartagena y el que se dirige hacia aquella estación, en el mar Menor, nuestro destino.
El denominado ferrocarril de Cartagena a Los Blancos tuvo sus orígenes en el tranvía a vapor de Cartagena a las Herrerías (hoy La Unión) que construyó y puso en servicio en 1874 la compañía británica The Cartagena Tramway & Construction Co. Ltd. Ese mismo año se constituye en Londres la sociedad The Cartagena and Herrerías Steam Tramway Co. Ltd. y adquiere el tranvía de Cartagena a La Unión. En los primeros años solo transportaba viajeros, aunque el desarrollo de las explotaciones mineras propició que comenzaran poco tiempo después la carga de minerales y se fuera prolongando la línea hasta llegar a Los Blancos, un caserío rodeado de minas ricas en manganeso. En el puerto de Cartagena se construyeron distintos ramales (Rolandi, Figueroa, Pedreño-Aznar y Valarino) para atender la carga la producción minera a los buques, además del que iba al depósito y talleres, denominado ramal de Santa Lucía. Por sus orígenes británicos adoptó el singular ancho de vía de 1067 mm (igual que el ferrocarril de Buitrón a San Juan del Puerto, en la provincia de Huelva) que, a comienzos de la década de los años 70 del siglo pasado, se estrechó a 1000 mm para unificarlo con el resto de las líneas explotadas por la empresa pública FEVE. Al mismo tiempo, se abandonó el tramo hasta Los Blancos y se prolongó definitivamente hasta Los Nietos, tal y como se encuentra en la actualidad.
Después de un agradable trayecto en el tren que duró unos 16 minutos, nos bajamos en la estación término y caminamos hasta el paseo marítimo de la pequeña población de Los Nietos, donde tuvo lugar una comida frente al mar.
Finalizada la sobremesa, el autobús nos trasladó hasta Portmán para conocer la última etapa de la minería en la zona, cuando la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya reanuda la actividad en canteras a cielo abierto y con nuevas formas de procesado de los minerales basados en el método de flotación diferencial para menas complejas. Para ello, construye un túnel con una vía férrea que comunicaba la cantera Emilia con el lavadero Roberto hasta donde se transportaba la producción y se trataban las menas. Entre 1957 y 1990 esta empresa estuvo vertiendo residuos fangosos a la bahía de Portmán, lo que provocó su colmatación en lo que se considera el mayor desastre ambiental que ha sucedido en el mar Mediterráneo. Sin embargo, ha permanecido, como testigo de una actividad pasada, un rico patrimonio industrial en forma de minas de distintos tipos, de locomotoras y vagones, aunque su estado no sea el deseado, el propio trazado de la línea con el túnel José Maestre, así como el taller de mantenimiento. Esta zona, hoy recuperada en parte, es un lugar excepcional para tener una visión completa de la bahía de Portmán, así como de todo el paisaje minero que a lo largo de 2000 años ha dejado su impronta en el territorio.
Y muy satisfechos por la jornada vivida, regresamos a Almería con la esperanza de que en algún momento podamos contar también con un verdadero museo del ferrocarril y de la minería. Nuestra historia lo merece.
REDACCIÓN ASAFAL
Bibliografía: GÓMEZ MARTÍNES, José Antonio, SÁNCHEZ VINTRÓ, Juan Andrés y COVES NAVARRO, José Vicente: Los trenes mineros de Cartagena, Mazarrón y Morata, Barcelona, Lluís Prieto Editor, 1996.
www.museominerolunion.es

