RUTA DE MINAS, CABLES Y TRENES: Los Tres Pacos y el FC de Herrerías a Villaricos

Organizada por el Instituto de Estudios Almerienses y con la colaboración de nuestra asociación, ASAFAL, un grupo de 45 personas tuvo la oportunidad de conocer el importante legado minero y sus sistemas de transporte ligados a esta actividad que hicieron posible la explotación a gran escala de los yacimientos de la provincia almeriense.

La primera parada de este recorrido fue en el complejo minero de Los Tres Pacos, ubicado en la sierra de Almagro y a unos cuatro kilómetros al norte de la población de Cuevas del Almanzora. El origen de esta concesión minera se inicia en 1891, cuando fue registrada por Juan José Clemente Gordillo, un agente de minas de Almería, para explotar los ricos afloramientos de hierros magnéticos. Sin embargo, tras sucesivos arriendos y traspasos, no fue hasta el año 1911 cuando se cedieron los derechos a la Sociedad Minera de Sierra de Almagro, vinculada al grupo empresarial vasco Viuda e Hijos de Pedro P. Gandarias. A partir de entonces, se inicia la explotación de las minas y se construyen unas instalaciones en el exterior para el tratamiento de los minerales y su transporte mediante un cable aéreo de unos 13 km, bicable sistema Bleichert, hasta la costa, en la cala de las Picotas, cercana a Villaricos, donde se ubicaba un depósito y un rudimentario embarcadero.

Panorámica de las instalaciones de Los Tres Pacos. En primer término, restos de la nave de calderas y generador eléctrico. Al fondo, la tolva de carga de mineral crudo, batería de hornos de calcinación y casa de máquinas del cable aéreo. Foto: Asafal. 04/2026

A pesar del tiempo transcurrido entre la finalización de la actividad, aproximadamente hacia 1929, su estado de conservación es aceptable, especialmente la batería de hornos de calcinación, tolvas para la carga y algunos edificios, en peor situación, como la nave de calderas y generador, aljibe, casa de la dirección o viviendas. Gracias a ello, permite explicar cómo era su funcionamiento, aspecto que corrió a cargo de Mario López que, junto a boca lateral de la mina, fue describiendo sus características y todo el proceso productivo en un recorrido desde las galerías hasta la carga del mineral en los baldes del cable aéreo. Para su mejor comprensión, se acompañaba de ilustraciones y fotografías. De igual modo, Antonio Aguilera, se encargó de dar detalles técnicos del cable aéreo utilizado que, como se ha comentado, era un bicable fabricado por la casa alemana Bleichert.

La visita a este desconocido enclave minero suscitó en el grupo sorpresa e interés ante un patrimonio industrial que merece ser protegido, recuperado y puesto en valor para mantener vivo el legado minero que tanta riqueza proporcionó a este territorio.

La siguiente parada prevista fue la Necrópolis fenicia de Villaricos, donde la arqueóloga de este enclave dio una detallada explicación del origen de los hipogeos excavados y de todo el conjunto de la antigua ciudad de Baria. Destacó el papel del ingeniero de minas Luís Siret, como su descubridor y padre de la arqueología moderna.

Hipogeos fenicios de Baria.
Túneles paralelos del ferrocarril de Herrerías a Villaricos que se encuentran en el yacimiento arqueológico de Baria. Foto: Asafal

Después de la comida en la localidad de Herrerías, un paseo por este enclave minero donde el ya mencionado Luís Siret explotaba varias minas de hierro argentífero que trasladaba a Villaricos para su embarque mediante un ferrocarril de unos 5 km de longitud, ancho de vía de 600 mm, carril de 7 kg/m/l y tracción animal. La Societé Minière d’Almagrera, constituida en 1900 y de la que fue director general y principal accionista, fue la compañía que más producción de hierro sacaba de sierra Almagrera en esa época.

Durante la visita a la necrópolis fenicia se pudo apreciar parte de la traza de la vía y los dos túneles paralelos existentes fruto del desdoblamiento de la línea en este tramo. Apenas quedan restos de este pequeño ferrocarril, como parte de la explanación, hoy convertida en un camino y que pasa por la que fue casa de Siret, todavía en pie, así como varios edificios de las instalaciones de la compañía minera, en algunos casos reconvertidos en viviendas. Tampoco queda nada, salvo uno de los pilares de apoyo del espectacular embarcadero metálico construido en 1914 en la playa de Villaricos.  

Tras responder a cuantas preguntas formularon los asistentes y con gran satisfacción, el grupo regresó a Almería.

REDACCIÓN ASAFAL 

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