El ferrocarril en España y en el mundo. | Las Compañías Ferroviarias en España.
El Ferrocarril Linares – Almería, los cargaderos marítimos de mineral o “cables”, y el F.C. del puerto.
El Ferrocarril del Almanzora: Ferrocarril de Lorca a Baza y Águilas (LBA) y Baza a Guadix.
Antiguos proyectos de conexión de Almería con el levante: El ferrocarril Almería-Lorca.

El ferrocarril en España y en el mundo

La andadura del ferrocarril en el mundo comienza en el año 1825 en Inglaterra, cuando George Stephenson saca la locomotora de vapor del ámbito minero (donde se venía utilizando desde unos pocos años atrás la máquina de vapor de Watt para remolcar las vagonetas), para darle una utilidad social.
Así, en ese año se efectúa el primer viaje por ferrocarril entre las ciudades mineras de Stockton y Darlington, en el condado de Durham.

La locomotora 020, Locomotion, de George Stephenson, utilizada en la primera línea de ferrocarril del mundo: la de Stockton a Darlington en Inglaterra, en 1825

Tras ese primer ensayo, el establecimiento de una línea regular de pasajeros entre las ciudades de Manchester y Liverpool (Inglaterra) en 1830, marcó el inicio del transporte ferroviario y el comienzo de la construcción masiva de ferrocarriles en todo el mundo.
En España, debido a las condiciones socio políticas, el ferrocarril se introdujo con un retraso de casi un cuarto de siglo. Durante ese periodo se hicieron algunas propuestas, pero no prosperaron por falta de una legislación adecuada.
Nada más comenzar el reinado de Isabel II a finales de 1843, se nombró una comisión de ingenieros que elaboró el Real Decreto de 1844, donde, entre otras cosas, se fijaba para España un ancho de vía innovador (seis pies castellanos o 1.689 mm., o ancho ibérico), distinto al que se estaba utilizando más allá de las fronteras (1.435 mm. o ancho internacional).
Hasta la publicación de la primera Ley General de Ferrocarriles, en 1855, se propusieron muchas líneas, pero se construyeron muy pocas, como el Ferrocarril de Barcelona a Mataró, abierto el 28 de Octubre de 1848 y promovido por los empresarios catalanes Biada Bunyol, y Roca, y el Ferrocarril de Madrid a Aranjuez, inaugurado en 1851, promovido por el influyente malagueño, político y financiero, D. José de Salamanca, marqués de Salamanca.
La publicación de dos nuevas Leyes de rango económico en 1856, complementarias de la citada Ley de Ferrocarriles de 1855, favorecieron la afluencia de capitales y la constitución de las distintas Compañías Ferroviarias. Había quedado así la puerta abierta a la construcción masiva de nuevos ferrocarriles en España.
Tan rápida fue la expansión, que hacia 1868, último año del reinado de Isabel II, la red española era ya bastante semejante a la actual, pero con importantes lagunas en regiones como el Noroeste o el Sureste peninsular.
A partir de ese momento se hizo necesaria una nueva legislación para favorecer la llegada del ferrocarril a todas las regiones españolas, lo que favoreció a las pequeñas Compañías, que llegaron allí donde no lo hicieron las grandes una vez se habían establecido, como ocurrió en la región almeriense.

Las Compañías Ferroviarias en España

Efectivamente, fueron las Compañías Ferroviarias junto con la aportación de capitales privados y las subvenciones del Estado las que hicieron posible la construcción de ferrocarriles en España.
La red que conocemos actualmente existía ya prácticamente en su totalidad cuando fue creada la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles, RENFE, el 1 de febrero de 1941 como resultado de la nacionalización de todas las infraestructuras ferroviarias y material rodante procedentes de las diferentes compañías ferroviarias que habían estado operando con anterioridad a esa fecha incluido el periodo de la guerra civil.
Las Compañías, pues, antes de la etapa RENFE construían y explotaban las líneas con arreglo al régimen de concesión para cada línea a construir, tras presentar un proyecto y acudir a subasta. La financiación procedía de capital privado (emisión de acciones y obligaciones), más una pequeña subvención estatal por kilómetro a construir.

– Las grandes compañías

  • M.Z.A., Compañía Madrid – Zaragoza – Alicante:

Se constituyó en 1856, tras las gestiones iniciadas por el malagueño D. José de Salamanca Mayol, marqués de Salamanca, como resultado de la prolongación hasta Albacete y Alicante del ferrocarril Madrid – Aranjuez, y la adquisición de la línea Madrid – Zaragoza.
Sus líneas se extendieron muy pronto por otras muchas regiones españolas, aunque esta Compañía siempre conservó su nombre primitivo.
Llegó a ser la primera gran Compañía Ferroviaria de España, y su área de influencia abarcaba la mitad Sur de España (líneas desde Madrid hasta Alicante, Murcia, Andalucía y Badajoz, y ramales) y el Noreste (Madrid a Zaragoza, y a toda la costa catalana y frontera francesa oriental).
En Andalucía tuvo a su cargo la gran línea Madrid – Alcázar de San Juan – desfiladero de Despeñaperros – Linares – Córdoba – Sevilla – Huelva.
Su estación principal siempre estuvo situada en el Prado de Atocha de Madrid.
En Andalucía y Murcia las estaciones más notables de M.Z.A. fueron: Plaza de Armas de Sevilla, Córdoba, Huelva, Linares Baeza, Murcia del Carmen, y Cartagena.

  • NORTE, Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España:

Se constituyó en 1858, como consecuencia de la expansión del Ferrocarril que debía de unir Madrid con Valladolid y la frontera francesa occidental. Su área de influencia abarcó casi toda la mitad norte de España, hasta el Cantábrico y parte de Galicia, parte de Cataluña, y la Región Valenciana.
Fue la segunda gran Compañía Ferroviaria de España en importancia.
Su estación principal era la situada en la montaña del Príncipe Pío en Madrid.

  • ANDALUCES, Compañía de los Ferrocarriles Andaluces:

Constituida en 1877 por un grupo de empresarios malagueños, entre los que se encontraba  D. Jorge Loring Oyarzábal, marqués de Casa Loring, (gran protagonista de la construcción de ferrocarriles en la región almeriense unos años más tarde).
Su amplia red se extendió por toda Andalucía, y rápidamente se convirtió en la tercera gran Compañía de España.
Fuera de Andalucía solamente tuvo a su cargo la concesión de la línea Murcia – Alicante y ramal a Torrevieja.
Hasta 1897, la presidencia de esta Compañía estuvo algunos años a cargo del también malagueño D. Antonio Cánovas del Castillo, durante los periodos en que no estaba al frente del Gobierno de España.
Andaluces llegó a Almería cuando arrendó en 1916, y compró en 1929, la pequeña Compañía de los Caminos de Hierro del Sur de España (F.C. Linares – Almería y ramal Moreda – Granada).
Sin embrago, la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces desaparecería como tal Compañía en 1935, año en que pasó a ser administrada por el Estado junto con Oeste, sólo seis años antes del nacimiento de RENFE, sentando así un precedente de lo que luego sucedería con la totalidad de la red ferroviaria española.
La estación principal de Andaluces era la de Málaga, que era tambien su sede administrativa. Otras estaciones de Andaluces son San Bernardo de Sevilla, Utrera (Sevilla), Bobadilla (Málaga), Cádiz, Jerez de la Frontera, Algeciras, Peñarroya y Puente Genil en Córdoba, Andaluces de Granada, Jaén, y, en Alicante, puerto de Alicante, Albatera y Torrevieja, entre otras muchas, distribuidas por todo el área de influencia de esta Compañía en el Sur y Sureste de España. Como dato curioso, Andaluces nunca llegó a la provincia de Huelva.

  • OESTE:

A diferencia de las anteriores, la Compañía del Oeste, tuvo su origen cuando, a partir de 1928, el estado se hizo cargo de la gestión de la Compañía del Ferrocarril Madrid-Cáceres-Portugal, y otras líneas más pequeñas administradas por diferentes Compañías pequeñas que operaban en el área de Extremadura, la región leonesa y Galicia.

– Las pequeñas compañías

Fueron muchas, distribuidas por toda España, pero casi todas ellas acabaron siendo adquiridas por otras más grandes, como es el caso de la Compañía de los Caminos de Hierro del Sur de España (Linares – Almería), que pasó a formar parte de Andaluces.
En 1941, año de creación de la RENFE, quedaban ya muy pocas pequeñas Compañías como tales. Así, en Andalucía y Murcia, sólamente quedaban la Compañía del Ferrocarril de Huelva a Zafra, la Compañía del Ferrocarril Alcantarilla(Murcia) – Lorca, y la Compañía del Ferrocarril de Lorca a Baza y Águilas.

El Ferrocarril Linares – Almería, y ramal Moreda – Granada, los cargaderos marítimos de mineral o “cables”, y el ferrocarril del puerto de Almería.

La autorización para la construcción de un ferrocarril de Linares a Almería data del año 1869.
Hacia 1877 ya estaba elaborado el Proyecto primitivo de las Diputaciones de Almería y Jaén, dirigido por el ingeniero D. José Trías Herráiz (por el Valle del Andarax hasta Fondón, y desde aquí hasta Doña María, pasando por Ohanes y la Rambla de Santillana).
Pero la construcción se retrasó considerablemente porque la concesión sólo la obtuvo muchos años después, tras vencerse muchas dificultades, D. Ivo Bosch y Puig, representante del Banco de Madrid, en subasta celebrada en 1889.
Para alcanzar este feliz resultado fue decisiva la influencia de ilustres personalidades de la Almería de la época, como el diputado por esta provincia que había sido ministro de Fomento y principal impulsor de nuestro puerto, D. Carlos Navarro Rodrigo, el entonces obispo de Almería D. Santos Zárate Martínez o el presidente de la Cámara de Comercio, D. Juan Lirola, que intercedieron ante el Gobierno de la Nación, presidido por Sagasta, y ante la Reina Regente, Dña. María Cristina de Habsburgo.
Ese mismo año de 1889 se constituyó la COMPAÑÍA DE LOS CAMINOS DE HIERRO DEL SUR DE ESPAÑA para su construcción y explotación. La Compañía constructora fue la francesa Fives Lille, que, para abaratar costes y aligerar la llegada del mineral a la costa, hizo cambiar el proyecto primitivo por otro Proyecto definitivo que dio lugar a lo que conocemos actualmente, es decir, un ferrocarril minero de concepción prácticamente colonial, cuyo recorrido se haría lejos de zonas habitadas: en Almería bordeando la Rambla de Gérgal, desde Santa Fé de Mondújar hasta los llanos de Gérgal, siendo ésta una de las rampas ferroviarias más acusadas de la red de vía ancha de España.
En 1890 comenzaron las obras en el tramo Almería – Benahadux, y en 1895 se inauguró la estación de Almería y el tramo Almería – Guadix completo. La conexión de Almería con Linares sólo se alcanzó el 12 de marzo de 1899, es decir, nueve años después del comienzo de las obras y treinta años después de que se autorizó su construcción, una vez se puso en servicio el gran puente del río Salado, entre las estaciones de Larva y Quesada (Jaén), en el tramo Moreda – Linares.
Almería fue así la penúltima capital de provincia de España peninsular que dispuso de ferrocarril conectado a la red general, sólo dos años antes que Teruel que lo haría en 1901 con la terminación del tramo Puerto del Escandón – Calatayud por parte de la Compañía del Ferrocarril Central de Aragón.
El ramal Moreda-Granada, perteneciente en realidad al proyecto de la línea Granada – Murcia, fue adquirido por esta Compañía del Sur en 1898, a medio construir, a otra Compañía (The Granada Railway), y se puso en servicio en el año 1904.
Paralelamente a la construcción del ferrocarril Linares – Almería se comenzaron a explotar las minas de hierro de la comarca del Marquesado de Granada. Pronto se establecieron allí dos empresas diferentes, The Alquife Mines, y Bairds Mining, cercanas entre sí, pero muy distanciadas en sus relaciones. Esa fue la causa de que cada una contara con un ramal propio hasta la línea general (La Calahorra, y Huéneja, respectivamente), así como de un embarcadero propio cerca del puerto de Almería: el Cable Inglés de las Almadrabillas (1904), y el Cable de la Playa de San Miguel (1918).
En 1911 se instaló la electrificación trifásica entre Santa Fe y Gérgal (ampliada después en dos ocasiones): fue la primera línea electrificada de toda la red española de vía ancha.
El Ferrocarril del puerto de Almería era la tercera sección del proyecto del Ferrocarril Linares – Almería. En 1898 se puso en servicio una línea primitiva con un trayecto diferente al que conocemos actualmente, que data de 1925. Se trata de un ramal que, partiendo de la estación, pasa bajo dos de los pilares metálicos del Cable inglés, y tras cruzar la Rambla se divide en varios ramales que recorren todos los andenes de nuestro puerto.
Desde finales de los años ’60 se encuentra, fuera de servicio y sus vías cubiertas.
La estación principal de la Compañía del Sur fue originalmente la de Almería. Otras estaciones notables de esta Compañía fueron Sur de Granada (hoy fuera de servicio, es sede de los talleres ferroviarios), San José de Linares (actualmente en ruínas), Guadix, y Moreda.
La Compañía de los Caminos de Hierro del  Sur de España fue arrendada por la de Andaluces en 1916, y comprada definitivamente en 1929, año en que esta pequeña Compañía del Sur desaparece como tal definitivamente.

El Ferrocarril del Almanzora (línea Murcia – Granada):Ferrocarril de Lorca a Baza y Águilas (LBA), y Baza – Guadix

El llamado por los almerienses Ferrocarril del Almanzora , hoy ya prácticamente desaparecido, fue parte integrante de la gran línea que tradicionalmente ha unido Granada con Murcia y el levante peninsular.
La autorización para la construcción del Ferrocarril Granada – Murcia data de 1870, y en 1880 la empresa anglo escocesa Hett Maylor presentó un Proyecto. En 1885 obtuvo la Concesión.
En 1887 se constituyó la Compañía, también anglo escocesa, The Great Southern of Spain Railway Co Ltd. (GSSR) para su construcción y explotación. Las obras se adjudicaron a la Compañía inglesa Hett-Maylor, pero hacia 1891 debido a una serie de dificultades, pasarían a manos de las empresas constructoras del influyente malagueño D. Jorge Loring, marqués de Casa Loring.
El tramo Murcia-Lorca se adelantó y fue construido por otra pequeña Compañía, Alcantarilla- Lorca, abierto en 1885.
El Proyecto de otra línea cercana, la Lorca – Águilas, fue adquirido por GSSR, pero el empalme de este ramal quedaría situado, no en Lorca ciudad, sino en la pedanía de Almendricos de su término municipal.
En 1890 se abrieron los tramos Almendricos- Pulpí – Jaravía – Águilas, y Almendricos – Puerto Lumbreras – Lorca.
En 1891 se abrió Almendricos – Huercal Overa.
En 1892, Huercal Overa a Zurgena.
En 1893. Zurgena – Arboleas – Almanzora.
Finalmente, en 1894 se terminó el último tramo: Almanzora – Cantoria – Fines, Olula del Río y Macael – Purchena – Tíjola – Los Canos – Serón – Hijate(Alcóntar) – Caniles – Baza.
La compañía GSSR, en un principio concesionaria de toda la línea Murcia-Granada, decidió dejar de construir una vez llegó a Baza. A partir de ahora esta Compañía sería más conocida por LBA, Compañía del Ferrocarril de Lorca a Baza y Águilas.
La parte restante, de Baza a Granada, lo adquirió la Compañía The Granada Railway, pero finalmente el tramo Guadix – Moreda – Granada fue construido por la Compañía de los Caminos de Hierro del Sur de España (Linares-Almería), y puesto en servicio en 1904.
El tramo que quedaba, Baza – Guadix, fue concluído por The Granada Railway, pero pronto pasó a manos de capital español (Compañía constructora Carde y Escoriaza, de Zaragoza). Se puso en servicio en 1907, una vez terminado el puente de Gor, con lo que la conexión de Granada con Murcia se hacía realidad tras 37 años desde su concesión en 1870.

La explotación de la línea del Almanzora se ha basado tradicionalmente en las correspondencias de pasajeros de toda la zona de Granada a Murcia con el Levante.
Mención especial merece el transporte de mineral de hierro desde las minas de la comarca de Bacares en la zona del alto Almanzora hasta las estaciones de Serón, Los Canos y Tíjola, y de allí al embarcadero de Águilas (hasta 1969).
Su explotación también se ha basado en el transporte del mármol de las canteras de Macael en el alto medio Almanzora hasta las estaciones de Purchena, Fines – Olula, Cantoria y Zurgena, y de allí a distintos puertos mediterráneos, especialmente de la Región Valenciana.
EL CIERRE DE 1985.-
Se trata de uno de los episodios más tristes de la historia de nuestra red viaria provincial.

En el Contrato-programa Estado – RENFE de 1984, varias líneas de España y entre ellas, la línea Murcia – Lorca – Almendricos – Baza – Guadix, y el ramal Almendricos – Águilas, se calificaron como “Líneas altamente deficitarias”, en lo cual influyó sin duda el poco volumen de inversiones realizado en ellas durante los años precedentes.
Tras las negociaciones mantenidas entre las comunidades autónomas y RENFE, los tramos de la Región de Murcia continuaron en servicio, y la Junta de Andalucía mantenía tres conexiones con Extremadura, no obstante, la única línea que conectaba Andalucía  con el Levante, Almendricos – Baza – Guadix (provincias de Granada y Almería), fue finalmente cerrada al tráfico el 1 de Enero de 1985.
El último tren de pasajeros que circuló fue el expreso Barcelona – Granada el 31 de Diciembre de 1984.

 

Las consecuencias de esta medida no se hicieron esperar y sin duda influyó muy negativamente en la economía y en la demografía de esta amplia región del sureste de España.
Durante los años 1998 y 1999 llegó a contemplarse por distintas instituciones la restitución del tráfico entre Almendricos y Huércal Overa, 14 años después de la suspensión del tráfico.
La estación de Huércal Overa estaría así llamada a ser un importante nudo ferroviario donde confluirían dos importantes ejes: Murcia – Almería – Málaga – Algeciras, y la que está llamada a ser una importante transversal, Murcia – Granada – Sevilla por la comarca del Almanzora almeriense.
En el año 2000 comenzaron las obras de desmantelamiento del tramo cerrado Guadix – Almendricos, excepto pequeños sectores que mantienen la vía y traviesa: Guadix – Gor, la zona de la estación de Tíjola, y Huércal Overa – Almendricos.

Antiguos proyectos de conexión de Almería con el levante: El ferrocarril Almería-Lorca.

    Desde los comienzos de la implantación del ferrocarril en España, una de las principales aspiraciones de Almería en materia de comunicaciones ha sido la conexión ferroviaria de la capital y gran parte de su provincia con el Levante.
La Ley que contiene la autorización para la construcción de esta línea y su declaración como obra de servicio general, data de 1885 (ferrocarril Calasparra – Lorca – Almería). En 1889 una nueva Ley ya reconocía el ferrocarril Almería – Lorca como una línea independiente que debía enlazar, desde Almería – Vera, con el F.C. Lorca – Baza en un punto situado entre Huércal Overa y Zurgena (enclave de Almajalejo).
     Las dificultades surgieron pronto a la hora de buscar un concesionario: en esos momentos las negociaciones para la construcción del polémico ferrocarril minero Linares – Almería estaban muy avanzadas, y todos los esfuerzos estaban volcados en este asunto. Ya era tarde para volver atrás, a pesar de que las esperanzas para embarcar los plomos de Linares en el puerto de Almería ya se habían difuminado: los empresarios malagueños de Andaluces habían construido mientras tanto una línea directa por Jaén y Puente Genil hasta el puerto de Málaga. Por otra parte, las Compañías mineras de Sierra Alhamilla y el levante almeriense (Lucainena, Bédar, los enclaves de Sierra Almagrera) estaban construyendo sus propios ferrocarriles de vía estrecha hasta el mar (Almería, Agua Amarga, Garrucha, Villaricos).
     El Proyecto original, hoy desaparecido, estuvo a cargo del marqués de Casa Loring, pero pasó a otras manos tras su muerte en 1904.
     A pesar de perseverantes negociaciones, y de frecuentes movilizaciones ciudadanas, la línea Lorca – Almería no se llegó a construir.
     Almería habría dispuesto de una conexión mucho más racional con el levante y centro de España, por Murcia, sin las tremendas dificultades orográficas del largo tramo de Moreda a Despeñaperros del ferrocarril minero de Linares.
     Para la conexión con Andalucía ya estaba la línea Almería – Guadix – Granada.
     Los almerienses nunca dejaron de reivindicar esta importante vía de comunicación ferroviaria por el Levante, y especialmente desde los últimos años del Siglo XX resurge con fuerza la demanda social de esta incuestionable necesidad de la provincia de Almería.
    En la actualidad, incluida dentro del plan de Alta Velocidad Española AVE, ya hay algunos tramos construidos entre los términos de Níjar y Vera, pero esto ya no es historia, es actualidad y es futuro que esperemos no sea muy lejano.


1 – Compendio.
2 – Los antecedentes: el ferrocarril en España y en el mundo
3 – La época de las grandes y las pequeñas compañías ferroviarias en España
4 – La unificación de 1941: nace RENFE.
5 – El ferrocarril Linares-Almería, la Compañía de los Caminos de hierro del Sur de España
6 – El ferrocarril de Lorca a Baza y Águilas. El ferrocarril del Almanzora, la Compañía del Great Southern of Spain Railway, G.S.S.R.
7 – El Ferrocarril de Baza a Guadix
8 – El Ferrocarril de Almería a Lorca y Murcia: la pequeña historia de un gran proyecto frustrado
9 – Cargaderos y derivaciones particulares
10 – Otros ferrocarriles mineros de vía estrecha en la provincia de Almería
11 – Calendario de puesta en servicio de las diferentes líneas de vía ancha en el ámbito de la provincia de Almería
12 – Bibliografía y fuentes